miércoles, 20 de julio de 2016

Teoría Keynesiana, consumo y remesas familiares



Teoría Keynesiana, consumo y remesas familiares
(Ensayo)

Fernando Rodríguez Angel
Economista


El tema del consumo, abordado desde diferentes perspectivas teóricas para ser entendido como concepto económico, le permite también ser un elemento conceptual que puede revelar el grado de desarrollo de las sociedades.

Desde la perspectiva keynesiana, el ingreso se define como el valor de la producción, o lo que equivale a decir consumo más inversión. De esa cuenta entonces, el ahorro = ingreso – consumo.  (Keynes, 1965, p. 64).

Siempre siguiendo a Keynes, este afirma que “Los gastos en consumo durante cualquier período deben significar el valor de los artículos vendidos a los consumidores durante el mismo ……… (Keynes, 1965, p. 63)
Estas definiciones permiten entender que en cualquier sociedad y en todo momento, los ingresos de los consumidores siempre tienen dos destinos: el consumo y el ahorro.  Indudablemente, es el monto que se asigne a cada destino el que permite revelar, en buena medida, el estado de desarrollo de una sociedad, entendido éste ultimo como el nivel de bienestar del que goza cada ciudadano en función de los bienes y servicios que su ingreso le permite obtener.

Actualmente, y al márgen de clasificaciones mas técnicas, existen en el mundo dos grandes grupos de países: los desarrollados y los subdesarrollados.  Los primeros generalmente se caractertizan por tener una estructura productiva altamente orientada a la industrialización y muy diversificada.  De manera importante, los niveles de ingreso de la población son altamente significativos y, efectivamente, permiten niveles de bienestar satisfactorios.

Por su lado, los países subdesarrollados se caracterizan por ser productores y exportadores de bienes originados en el sector primario de la economía; el grueso de su ocupación es de mano de obra no calificada.  Destacan los bajos niveles de ingreso que derivan en vastos sectores de población que viven en condiciones de pobreza y pobreza extrema. 

En todo caso, tambien es importante resaltar que el nivel de desarrollo logrado por ambos grupos de países, unos mas y otros menos, ha sido en el muy largo plazo y bajo condiciones históricas muy particulares.

Un aspecto muy singular del comportamiento del ingreso en países desarrollados, es que aparte de ser alto, cualquier aumento en el mismo, progresivamente se va orientando más al ahorro que al consumo, debido a que como son sociedades que ya han alcanzado niveles de bienestar bastante altos, las necesidades elementales tales como la alimentación, el vestuario, la vivienda, etc., están plenamente satisfechas.  Esto permite que los aumentos en su ingreso se destinen gradualmente más al ahorro que al consumo.

Keynes aborda esta cuestión explicando que “……también es evidente que un nivel absoluto mayor de ingresos se inclinará, por regla general, a ensanchar la brecha que separa al ingreso del consumo; porque la satisfacción de las necesidades primarias inmediatas de un hombre y su familia es, generalmente, un motivo más fuerte que los relativos a la acumulación, que solo adquieren predominio efectivo cuando se ha alcanzado cierto margen de comodidad.  Estas razones impulsarán casi siempre a ahorrar mayor proporción del ingreso cuando el ingreso real aumenta. (Keynes, 1965, p. 93)

En el caso de los países subdesarrollados, aun cuando el planteamiento de Keynes no va enfocado hacia éstos, su análisis permite derivar lo que sucede con el comportamiento del ingreso.  En estos países, el subdesarrollo generalmente se caracteriza por analfabetismo, escaso acceso a servicios básicos, pobreza y pobreza extrema, pero significativamente, bajos niveles de ingreso en la mayoría de la población que apenas cubre precariamente las necesidades básicas.  En consecuencia, el monto del ingreso destinado al ahorro en estas sociedades, es muy bajo.  Por consiguiente, la propensión al consumo es muy alta.

De esa cuenta, ante cualquier aumento en los niveles de ingreso, por regla general, el porcentaje más significativo va destinado al consumo.
Este comportamiento del ingreso es lo que Keynes denomina Propensión marginal al consumo y se define como la variación que se registra en el consumo, como resultado de una variación en el ingreso.

Desde una perspectiva funcional, la propensión marginal al consumo expuesta por Keynes, puede plantearse así:    C = α + βIng en donde C = consumo, α = consumo autónomo y β = propensión marginal al consumo, es decir, el aumento en C derivado de un aumento en el Ing = ingreso.
 
Con el propósito de evaluar empíricamente sobre los cambios en el consumo derivados de cambios en el ingreso y el contraste entre países desarrollados y subdesarrollados, se realizó un ejercicio con el modelo keynesiano del ingreso aplicado a las economías de Guatemala[1] y Estados Unidos de Norteamérica[2], ambos durante el período 1960-2011 cuyos resultados son:
Cgt = - 165.1066 + 0.9170Ingt
Cusat = - 97.0746 + 0.683Ingt

País [3]
r
r2 ajustado
F
Guatemala
0.997917
0.995757
11,969.3
USA
0.999852
0.999700
169,801.6

A partir de los resultados obtenidos, puede concluirse que, efectivamente, los niveles de consumo y sus variaciones a partir de los cambios del ingreso, son elementos que también revelan, en parte, las disparidades del desarrollo de las sociedades.

En el caso de Guatemala,             un incremento en el ingreso ocasiona que, aproximadamente, 92% del mismo sea destinado al consumo y escasamente un 8% al ahorro.  Este comportamiento es coherente con las condiciones económicas del grueso de la población guatemalteca, cuyo ingreso apenas alcanza para cubrir las necesidades básicas.

El comportamiento del consumo en Estados Unidos ante aumentos en el ingreso, es sustancialmente diferente debido a que el porcentaje de este aumento es bastante bajo; en consecuencia, la formación del ahorro entre la población norteamericana se ve estimulada progresivamente como resultado de logros en términos del aumento de sus ingresos.  

Colateralmente, y con el objetivo de ampliar sobre las variaciones significativas del consumo, resultantes de cambios en el ingreso para la economía guatemalteca dado su nivel de escaso desarrollo, se ha realizado un ejercicio que permite revelar en alguna medida, que los aumentos en el ingreso impactan más por el lado del consumo que del ahorro.  Es el caso de las remesas familiares provenientes de migrantes guatemaltecos, especialmente los radicados en Estados Unidos.

En principio, las remesas se han constituido en un aumento en el ingreso de muchas familias guatemaltecas, debido a que quienes las remiten, han salido del país ciertamente buscando mejores oportunidades que permitan elevar su nivel de vida, por la vía del mejoramiento de los ingresos. 
En tal sentido y con el propósito de corroborar sobre que, para el caso de Guatemala, el destino que tiene cualquier aumento en el ingreso, es el consumo de manera significativa, se plantean dos modelos econométricos uniecuacionales: Uno que explica el consumo privado en función del ingreso de divisas por concepto de remesas familiares: Cpr = α + βRf + ui y otro explicando la inversión privada: Ipr = α + βRf + ui.  La aplicación de los modelos en el período 1994-2011 registra los resultados siguientes:

Cpr = 3030.09 + 0.000508Rf
Ipr = 18,305.53 + 0.002105Rf


En donde:     Cpr = Consumo Privado
                        Ipr = Inversión Privada
                        Rf = Remesas Familiares

Función [4]
r
r2
F
Cpr = f(Rf)
0.966038
.933230
223.6291
Ipr = f(Rf)
0.760095
0.577745
21.8918

El planteamiento funcional parte de la hipótesis de que los ingresos por concepto de remesas familiares, son destinados principalmente al consumo y no a la inversión productiva que, en el mejor de los casos, sería la alternativa ideal que permitiría no solo un mejor nivel de vida futuro para las familias receptoras de remesas, sino también el crecimiento de la inversión productiva nacional.

Los resultados del ejercicio, permiten aproximar una conclusión puntual que se refiere a establecer la existencia de una relación mucho más fuerte entre el consumo privado y las remesas familiares, no así la inversión privada.

Mientras que la relación entre consumo privado y remesas familiares es aproximadamente de un 97 por ciento, la relación con la inversión privada es del 76 por ciento.

Por otro lado, en el primer modelo se estima que un 93.3 por ciento de los cambios en el consumo privado se deben a cambios en las remesas familiares, mientras que en el segundo modelo se estima que tan solo un 57.7 por ciento de la variación en la inversión privada se debe a cambios en las remesas. 

Estos resultados permiten concluir en un primer momento, sobre la importancia significativa que las remesas familiares tienen en el consumo de las familias guatemaltecas, no así en la conformación de la inversión.

Referencias

Council of Economic Advisers. (February 2015, February 2016). ECONOMIC REPORT OF THE PRESIDENT TRANSMITTED TO THE CONGRESS . Washington D.C.: The White House.
Keynes, J. M. (1965). Teoría de la Ocupación, el interés y el dinero (Séptima en español ed.). (E. Hornedo, Trad.) México - Buenos Aires: Fondo de Cultura Económica.



[1] Fuente de Datos: www.banguat.gob.gt
[2] Fuente de Datos: ECONOMIC REPORT OF THE PRESIDENT 2015 y 2016. Washington D.C.
[3] Todas las pruebas estadísticas de hipótesis para estos modelos, están calculadas con un nivel de confianza del 95% con resultados satisfactorios.
[4] Todas las pruebas estadísticas de hipótesis para estos modelos, están calculadas con un nivel de confianza del 95% con resultados satisfactorios.

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