Por Marc Masmiquel
El capitalismo moderno ha
generado en sus cuatro últimas décadas una situación desesperada, pero
no en abstracto, sino aquí en la calle, en la realidad cotidiana, la
realidad para muchas personas. Para reducir la pobreza, que no es otra
cosa que “repartir injustamente el pastel” necesitamos reglas que
nivelen y equilibren.